MEDIO AMBIENTE

Soy muy aficionado a las actividades al aire libre y siempre trabajaré para proteger el aire, agua y recursos terrestres. También me opondré a los actuales esfuerzos por debilitar las normas ambientales que se necesitan para proteger la salud pública. Los tesoros naturales de Virginia y el resto del país tienen un valor intrínseco y económico que se debe tratar con cuidado.
Como gobernador, trabajé con ciudadanos, organizaciones ambientales y agencias gubernamentales para la conservación de más de 400,000 acres de terreno natural en el estado. Estos acres incluían parques y bosques estatales, zonas de administración silvestre, reservas naturales y campos de batalla de la Guerra Civil. También trabajé con la legislatura para asignar más de $1,000 millones para mejoras a plantas de tratamiento de aguas residuales a fin de descontaminar nuestros ríos y la bahía de Chesapeake.
Rechazo la mentalidad anticientífica de quienes afirman que pueden ser indiferentes al impacto de los seres humanos en el clima. Hay en marcha una campaña bien financiada para negar que la actividad humana esté teniendo un impacto en el clima. Las estrategias adecuadas para enfrentar los cambios climáticos son complicadas, y siempre debemos usar una estrategia equilibrada. Pero no podemos hacer caso omiso de nuestras responsabilidades como custodios del medio ambiente. Debemos asegurarnos de que nuestros hijos y nietos puedan disfrutar la misma riqueza natural que tanto valoramos.